Los draenei (lore, WoW) o draenianos (WC3) son una facción de Eredar no corruptos que escaparon de su planeta natalArgus. Tras recalar en las Islas Azumeryst, cerca de la costa oeste de Kalimdor, se unieron a la Alianza. Su capital se llama el Exodar.
Argus
Un draenei sacerdote y un paladín cerca del lugar donde elExodar se estrelló hace mucho tiempo, en el planeta Argus, la raza Eredar prosperó. Eran extremadamente inteligentes y tenían una afinidad natural para la magia fuera cual fuera su forma. Usando sus dones, construyeron una enorme y maravillosa sociedad.

Cuando su sociedad se encontraba en lo más alto, sus tres líderes más prominentes, Kil'Jaeden, Archimonde y Velen fueron tentados por Sargeras, el titán oscuro. Sargeras les confesó que se encontraba impresionado por el trabajo de los eredar y quería proporcionarles más poder y conocimiento a cambio de su lealtad. Archimonde y Kil'jaeden aceptaron pero Velen tuvo una visión del futuro que lo atormentaba donde se veía a su gente huyendo, aliándose con Sargeras el titán oscuro y transformándose en demonios. Velen vio a la Legión Ardiente y el terrible poder de destrucción que causaría a toda la creación. Tras advertir a Archimonde y Kil'jaeden, Velen solo obtuvo el rechazo de sus hermanos que procedieron a jurar lealtad al Destructor de Mundos. Tras esto, transformaron a la mayoría de su gente en una malévola raza de brujos que acabaron uniéndose por motu propio a la Legión Ardiente.
Velen estaba cerca de la desesperación, pero sus oraciones pidiendo ayuda fueron escuchadas. Un ente se le presentó como uno de los Naaru, una sabia raza de seres de energía encargados de detener a la Legión Ardiente. El naaru ofreció a llevar a Velen y a sus seguidores a un lugar seguro. Velen reunió a los eredar más leales y los llamó los "Draenei", o los "Exiliados" en su lengua materma. Los renegados escaparon de Argus en la nave naaruOshu'Gun, con la Legión Ardiente pisándoles los talones. Kil'jaeden, furioso por la traición de Velen, juró cazar a todos los draenei que le habían seguiro hasta el final del cosmos si era preciso.
Los draenei visitaron muchos mundos y exploraron la mayoría del cosmos conocido en su misión de encontrar un puerto seguro. Mientras, Kil'jaeden no cesaba en la caza de sus antiguos congéneres y mandó a Talgath, uno de sus agentes, para perseguirlos. Al mismo tiempo los enigmáticos naaru bendijeron a los draenei a los que les enseñaron el poder de la Luz. Los naaru les explicaron que había otras fuerzas en el cosmos que se enfrentarían a la Legión de Ardiente y que un día crearían un imparable ejército con la Luz como estandarte. Profundamente afectados por las palabras de los naaru, los draenei juraron honor a la Luz y proteger los ideales de los naaru.
Al fin Velen y los draenei se asentaron en un remoto y pacifico planeta que pareció ser un refugio ideal. Lo llamaronDraenor o "El refugio de los exiliados", y fue allí donde volvieron a recrear silenciosamente su sociedad de nuevo. Siempre cautelosos de ser descubiertos por las fuerzas de Kil'jaeden, Velen y sus místicos decidieron ocultar el uso de su magia para evitar que fuera rastreada por la Legión.
Los draenei confraternizaron con los clanes Orcos que vivian en las tranquilas praderas del sur (después bautizadas como Nagrand). Aparte de comerciar, los draenei no confiaban plenamente en los orcos (habían aprendido a hacerlo durante su múltiples viajes), y viceversa aunque se trataban con respeto.
Sin embargo, por mucho que lo intentaran, nada podía mantener a los draenei escondidos por siempre. De manuera casual descubrió Draenor y se lo comunicó a Kil'jaeden pero este, intrigado, desvió su atención hacia sus vecinos, los orcos. A través de su protegido, el brujo Gul'dan, corrompió a su raza llevándolos a un estado de obediencia basado en la 'sed de sangre' en el que entraron al beber la sangre de Mannoroth. Bajo él, los orcos atacaron a los draenei y se inició un sangriento conflicto que duró ocho años y del que los orcos salieron claramente vencedores. Cerca del 80% de los draenei fueron masacrados y muchos de los que habían luchado, descubrieron que habían sido afectados por las energías viles de los brujos orcos lo que les provocó unas mutaciones que les llevaron a una anti-evolución dando como resultado una serie de subespecies inferiores como los Tábidos o los perdidos. El resto de los draenei se vio obligado a esconderse en los lugares más remotos de Draenor por su propia seguridad.
La venganza de Kil'Jaeden estaba completa, o eso pensaba él. Velen y un puñado de draenei sobrevivieron a la destrucción de sus ciudades por los orcos y escaparon hacia Marisma de Zangar. Allí permanecieron escondidos hasta no hace mucho. El lugar donde se estrelló el Exodar Tras la llegada a Draenor de los Elfos de sangre, estos fueron ayudados por un grupo de tábidos liderados por Akama a conquistar el planeta para Illidan. Tras descubrir el poder del Castillo de la Temepstad, lo tomaron. Fue entonces cuando los draenei salieron de su escondite y atacaron un ala de la fortaleza, el Exodar, con la intención de usarlo para escapar y encontrar ayuda para recuperar sus hogares. Antes de que pudieran, los elfos de la sangre sabotearon la maquinaria de la nave tridimensional de los draenei aunque esto no evitó que pudieran escapar. El resto de de la fortaleza se quedó en Terrallende, en el área Tormenta Abisal, donde fue tomada provisionalmente por el Príncipe [[Kael'thas Sunstrider| Kael.
Cuando los Draenei trataron de navegar, el motor se descontroló, y el Exodar perdió el control a través del Abisal, hasta que acabó estrellándose en la Isla Bruma Azur, en la costa oeste de Kalimdor. El aterrizaje no fue lo que se dice cómodo, chocando en varias partes de la cadena de islas donde dejaron un reguero de piezas de la aeronave antes de acabar en su ubicación actual. Mientras trataban de rescatar a los supervivientes empezaron a investigar el lugar donde habían ido a parar y las criaturas que lo habitaban. No tardaron en contactar con los Elfos de la noche que se encontraban en la cercana Costa Oscura.
Inspirados por los heroicos cuentos de la Alianza y sus victorias contra la Legión, los draenei buscaron esta valerosa facción y le juraron lealtad. Poco después, Velen y sus nobles refugiados jugaron un papel decisivo al exhortar a la Alianza a atacar Terrallende e interrumpir los nefastos actos de la Legión. Armados con su inquebrantable fe en la Luz, los draenei regresaron a su otrora hogar como dedicados miembros de la Alianza y derrotaron a sus rivales demoníacos ancestrales. El regreso a Terrallende permitió que muchos draenei se reencontraran con aquellos que se habían quedado atrás. Aunque algunos de los miembros de la raza de Velen decidieron reconstruir su sociedad en esas devastadas tierras, la mayoría de los draenei permaneció en Azeroth, jurando honrar su compromiso con la Alianza
Mientras tanto, en Sattrath, un pequeño reducto de sacerdotes draenei seguían celebrando sus ritos en un templo en ruinas. Conocidos como los Aldor, comenzaron a reconstruir la ciudad con la ayuda de A'dal y consiguieron que brillara con luz propia por primera vez en años. Desafortunadamente la paz no duró mucho ya que las fuerzas de Illidan comenzaron a atacarlos liderados por un ejército de elfos de sangre comandado por Voren'thal. Sin embargo algo inesperado ocurrió y los elfos depusieron sus armas mientras que Voren'thal entró en el Bancal de la Luz solicitando una audiencia con A'dal. Tras arrodillarse ante el naaru, simplemente dijo "Te he visto en una visión, naaru. La única esperanza de mi raza de sobrevivir, es junto a tí. Mis seguidores y yo estamos aquí para servirte". Fue así como los Aldor compartieron residencia con una nueva facción de elfos de sangre, los Arúspices.
Kael'thas no tardó en traicionar también a Illidan y abrazar el camino de la Legión Ardiente a las órdenes de Kil'jaeden que de nuevo, se cruzaba en el camino de los draenei. Tras los sucesos acaecidos en la Isla de Quel'Danas, enviaron un ejército combinado de Aldor y Arúspices denominado Ofensiva Sol Devastado con la intención de rescatar a M'uru de la Fuente del Sol donde tuvieron que luchar contra el mismísimo Kil'jaeden y al que derrotaron gracias a los esfuerzos conjuntos de la Alianza y la Horda.

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